Madrid no olvida. Y el 2 de mayo no se celebra: se combate.
Con el mismo espíritu indomable que prendió fuego a las calles durante el levantamiento contra las fuerzas napoleónicas, la sala La Realidad se convierte en campo de batalla eléctrico.
Esa noche, Bubble Bones y CBB vienen a tomar la ciudad a base de fuzz, sudor y decibelios. Sin tregua. Sin rendición.
Guitarras como bayonetas. Ritmos que avanzan sin pedir permiso. Psicodelia y hard blues rock como pólvora en el aire.
Que nadie espere un concierto al uso. Esto es una revuelta sonora.
Un recordatorio de que Madrid sigue teniendo nervio y mala leche.
El 2 de mayo, la historia no se recuerda: se amplifica!