Por primera vez en Ibiza con la banda.
Fue una de las más maravillosas experiencias que podrían presentarse en un concierto, hubo momentos de quietud, de melancolía, de euforia, de entusiasmo y alegría; no se hubiese podido pedir menos que lo que ocurrió aquel día. En sí, algo mágicamente controversial, que trascendió a varias personas, entre esas yo. Afortunadamente tuve el privilegio de conocer a Pedro, y de igual manera, una experiencia aún más magnífica que el mismo concierto. Estuvo a una escala humana, a escala tangible, a escala sensible; lo que quiero recalcar es que es un humano increíble, y apenas dos minutos de una hermosa conversación que mantuve con él lo pudieron confirmar. Espero que vuelva pronto, debido a que en una pantalla no se puedo apreciar lo que realmente quieren expresar aquellas palabras convertidas en canción, convertidas en revolución. Haces poesía para la música Pedro.